PLUMAS SOBRE ESCAMAS
Desde el nido,
¿cómo volé,
si arrastraba las alas en el salto?
Subí a una cima
y me arrojé al vacío.
Así volé,
pero jamás despegué.Y aún herido,
¿cómo me elevé,
si mis alas no batían ya más alto?
Subí como las ballenas emergen en el mar,
como los salmones remontan el río.
Así me elevé,
con las manos y los pies.Y con el rumbo perdido,
¿cómo me caí,
al chocar mis alas contra el aire?
Elegí lanzarme en picado
y embestí la tierra con un trino.
Así nació esta cicatriz:
al oír cantar florece, y se vuelve a abrir.Y si ya no hay camino,
¿cómo detenerme aquí,
donde empieza el que no ha pisado nadie?
Elegí ser lo que soy
a través de lo que he sido.
Así me crecieron plumas al fin:
sobre escamas de reptil.Cerca de los rayos esperé,
condensé todas las olas en un vaso, y escuché,
en busca de un sonido
que me llevara muy lejos, al vaivén
de algo que me perdiera, y al volver
hubiera de seguir el mío.Y cuánto dolor para asumir
que mis alas, para mí,
son para un corazón su latido:
con ambas puedo morir,
con una, sin una no puedo vivir,
sin ellas, pierdo sentido.
¿cómo volé,
si arrastraba las alas en el salto?
Subí a una cima
y me arrojé al vacío.
Así volé,
pero jamás despegué.Y aún herido,
¿cómo me elevé,
si mis alas no batían ya más alto?
Subí como las ballenas emergen en el mar,
como los salmones remontan el río.
Así me elevé,
con las manos y los pies.Y con el rumbo perdido,
¿cómo me caí,
al chocar mis alas contra el aire?
Elegí lanzarme en picado
y embestí la tierra con un trino.
Así nació esta cicatriz:
al oír cantar florece, y se vuelve a abrir.Y si ya no hay camino,
¿cómo detenerme aquí,
donde empieza el que no ha pisado nadie?
Elegí ser lo que soy
a través de lo que he sido.
Así me crecieron plumas al fin:
sobre escamas de reptil.Cerca de los rayos esperé,
condensé todas las olas en un vaso, y escuché,
en busca de un sonido
que me llevara muy lejos, al vaivén
de algo que me perdiera, y al volver
hubiera de seguir el mío.Y cuánto dolor para asumir
que mis alas, para mí,
son para un corazón su latido:
con ambas puedo morir,
con una, sin una no puedo vivir,
sin ellas, pierdo sentido.
Un poema sobre la importancia de saber cómo son tus alas cuando vuelas. Aunque sea mirarlas después de caer.

Jo, me acaba de encantar leer estás letras. Y no lo memorizaré, claro, pero te garantizo que la que no quiero olvidar, seguro, es esa última frase. Gracias.
ResponderEliminarQué bonito leer tus poemas.
¡Gracias por tus palabras! Me alegro de que te gusten.
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