SIEMPRE SE EMPIEZA SOLO
Salta, y si caes aún no te levantes
saborea la tierra si no la quieres comer.
Baila, pero sin cambiarte de zapatos antes
si me pisas sabré apartar los pies.
Tu alma líquida cura en sal mis heridas
que no necesitan de tus besos,
tan sólo quieren que rías
mientras me aguanten los huesos.
Bailo en la baldosa que sobra
tú el lienzo de la obra, yo el marco
y me llamas a la pintada de rojo.
Pero al pisarla la canción ya es otra,
y tú vuelas sobre las de blanco
roto... hechas con pedazos que yo recojo.
A punto de salir a ver el mar
tus manos, ahora suaves, nos reúnen
siempre crean mucho más
de lo que destruyen.
Caerán estas cadenas de seda
de aguja gruesa e hilo tan fino...
Y seguiré solo mi camino
sobre las baldosas que quedan,
como mi lienzo de nuevo, como yo de vacío.
Los lazos que nos unen a otras
personas pueden atarnos, zarandearnos, tirarnos. Ahogarnos. Saber
cortarlos antes de que pase es todo un arte. Y lo es renacer si nunca empuñamos
ningún filo.

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